UNV Experto Protección VAC – Bogotá

La Oficina de UNICEF en Colombia suscribió con el Gobierno Nacional, un Programa de Cooperación y su respectivo Plan de Acción para el periodo del 1º de octubre de 2015 hasta el 31 de diciembre de 2020. Estos marcos establecen los resultados y condiciones generales dentro de los cuales debe funcionar la cooperación de UNICEF con las instituciones del Estado colombiano, el Sistema de Naciones Unidas, la sociedad civil, el sector privado, etc.

El Programa de Cooperación de UNICEF tiene como objetivo garantizar que niñas, niños y adolescentes disfruten de sus derechos mediante un acceso equitativo a los servicios sociales, mejoren sus resultados de aprendizaje y gocen de una protección eficaz contra la violencia, contribuyendo así a la construcción de entornos protectores.

Con el propósito de dar cumplimiento a dicho objetivo se estableció una estructura con cuatro componentes programáticos: i) Protección de la niñez, ii) Educación inclusiva, iii) Supervivencia y desarrollo infantil y iv) Inclusión social y monitoreo de los derechos de la niñez. El componente de Protección de la niñez prevé, como uno de sus resultados: A 2019, niños, niñas y adolescentes de áreas geográficas focalizadas, tienen acceso a sistemas de protección que les permite vivir alejados de la violencia, el abuso y la explotación, con especial énfasis, la violencia basada en género (VBG). 

Según reportes emitidos por el Instituto Nacional de Medicina Legal -INML, 10.794 personas fueron víctimas de violencia física al interior del ámbito familiar, 5.135 son hombres (47.58%) y 5.659 mujeres (52.42%). Del total de víctimas el 37,6% son niños, niñas y adolescentes. La mayoría de los casos se presentan en la vivienda (76, 03%) y en un gran porcentaje la violencia es ejercida por los padres (60,04%) (Datos de INML 2018). En cuanto a los delitos sexuales , durante el 2018 el INML practicó 26.065 exámenes por presuntos delitos sexuales. De estos, el 87,45% corresponden a niñas, niños y adolescentes.

A ese contexto se suma que en el año 2018, el Gobierno Nacional solicitó apoyo y cooperación técnica al Sistema de las Naciones Unidas en Colombia, con el propósito de aunar esfuerzos que permitan atender la emergencia derivada por el flujo migratorio mixto, que se viene presentando en los departamentos fronterizos con la República Bolivariana de Venezuela.

UNICEF, en coordinación con el resto de agencias del Sistema de las Naciones Unidas, apoyó desde entonces la identificación de las problemáticas más importantes que tienen los niños, niñas y adolescentes provenientes de Venezuela que llegan o transitan por el país. Dentro de estas se encontraron necesidades para el acceso a fuentes seguras de agua, desnutrición, explotación y abuso sexual, VBG, riesgos para su vinculación a grupos armados ilegales, entre otras.

La Pandemia por COVID 19 se suma, en Colombia, a la afectación en relación con conflicto armado, a las recurrentes emergencias por desastres naturales y a la crisis por el flujo migratorio mixto procedente de Venezuela en los últimos años.   En todos estos contextos, las violencias contra las niñas, niños y adolescentes y, especialmente, la violencia sexual contra las niñas y las adolescentes, se exacerba y se naturaliza aún más.

El COVID 19 está transformando la vida de niños, niñas y adolescentes y sus familias en todo el mundo.  Las medidas de aislamiento preventivo han cambiado de manera muy rápida los contextos en los que viven,  interrumpiendo sus hábitos, amenazando su capacidad de aprender y jugar, añadiendo factores de stress tanto a ellos y ellas como a sus padres, madres y cuidadores e interrumpiendo su contacto con servicios o escenarios sociales y comunitarios que pueden ser protectores.  UNICEF destaca que  esta es una crisis sin precedentes y tiene efectos en la exposición de niños, niñas y adolescentes a mayores riesgos de protección, que se manifiestan en múltiples formas: el virus puede resultar en la pérdida de la atención parental debido a la muerte, enfermedad, stress o separación, lo que coloca a los niños, niñas y adolescentes en mayor riesgo de violencia, negligencia o explotación.  Las medidas de contención de la transmisión del virus pueden  derivar en crisis económica que  afectará la  capacidad  de muchas  familias para atender a los niños y niñas, en el presente y a largo plazo.   Las tensiones elevadas en el hogar,   pueden generar violencia física y psicológica hacia los  niños, niñas y adolescentes, o exacerbarla en  familias donde ésta es una práctica aceptada.  

Enfrentar la violencia contra niñas, niños y adolescentes es un tema central en la agenda de desarrollo así como en la agenda humanitaria. Bajo este panorama de vulnerabilidades las violencias basadas en género, incluida la violencia sexual, el castigo físico humillante y degradante, el acceso a justicia de niñas, niños y adolescentes tanto victimas como presuntos agresores, son prioridades para UNICEF en aras de fortalecer los espacios institucionales nacionales y locales, así como los comunitarios para contribuir en la prevención, respuesta y acceso a justicia frente a las afectaciones a derechos de niños, niñas y adolescentes.

Para impulsar la paz y el desarrollo, el programa VNU promueve el reconocimiento de la contribución de los voluntarios, trabaja con sus asociados para integrar el voluntariado en los programas de desarrollo y moviliza en todo el mundo a un número cada vez mayor y más diverso de voluntarios, incluidos voluntarios VNU. El programa VNU entiende el voluntariado como universal e incluyente, y reconoce el voluntariado en toda su diversidad, así como los valores que lo sustentan: libre albedrío, entrega, compromiso y solidaridad. El programa VNU en Colombia se puso en marcha en 1993 y tenemos aproximadamente entre 80 a 90 voluntarios(as) VNU en el país (nacional e internacional). 

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